Reflexiones

El karma existe?

¿Realmente todo lo que hacemos vuelve a nosotros? 

Claro que sí, esta es una ley establecida desde el principio. A mí me gusta llamarlo la ley de siembra y cosecha. Si observamos la naturaleza podemos ver como se cumple en ella, pero también de la misma forma esta se cumple en nuestras vidas. Es tan natural que estamos acostumbrados a vivir con ella, olvidando que tiene un impacto en nosotros. Pasamos por alto que muchas veces el resultado de ciertas cosas es por la siembra que hemos hecho en algún momento. Pueden ser palabras, acciones, actitudes, a veces hasta pensamientos que hemos tenido acerca de nosotros mismos y terminamos pensando: ¿porque a mí?

Mi experiencia

Hace unas semanas tuve un accidente y aunque gracias a “Dios que es bueno y me cuida” no fue grave, pero me golpeé tan fuerte la cabeza, específicamente por debajo de la sien que el chichón no tardó en aparecer en mi rostro, al otro día mi ojo derecho empezó a tener un color morado como si alguien me hubiese dado un puñetazo tan fuerte, ¡era horrible! (no salí una semana de mi casa).

Inmediatamente al ver mi ojo de esa forma recordé un episodio de mi infancia y lo primero que pensé fue: la vida me cobró de esta forma mi mala acción”.

Pensé esto por algo terrible que hice cuando era niña. Aunque mi mamá y mi hermana me dijeron que eso no era así porque yo tenía creo 7 u 8 años nada más y muchas veces uno al ser tan pequeño e “inocente” no dimensiona que tan fuerte pueden ser sus malas acciones, a mí si me gusta pensar que yo coseché lo que sembré esa vez.  Tal vez no sea cierto lo que estoy pensando pero me hizo reflexionar una vez más cuánta repercusión tienen las cosas que hacemos, sean buenas o malas.

Te cuento mi historia 

Bueno para que no haya duda de qué fue lo tan grave y malo que hice les voy a contar, yo soy la cuarta de cinco hermanos y con el quinto llevamos exactamente una diferencia de 1 año y días nada más, así que si yo tenía unos 7 u 8 años mi hermano tenía 6 años.

Estábamos jugando y del juego pasamos a una pelea que obviamente ya no recuerdo porqué, lo único que tengo en mi memoria es tirando a mi pobre hermano un zapato con taco cuadrado en el ojo, literalmente cuando el zapato cayó al suelo el ojo de mi hermanito ya estaba morado del golpe tan fuerte que le dí. Lloré tanto de arrepentimiento y no paré de pedirle que me perdone por lo que había hecho. Hoy después de más de 20 años de lo que paso y con mi ojo morado no pude dejar de pensar que nuestras malas acciones si o si las pagamos tarde o temprano.

Como ya les dije tal vez el golpe que tuve nada tiene que ver con lo que le hice a mi hermano o tal vez sí, pero lo que pude rescatar y volver a poner como mi lema de vida es “Todo lo que el hombre siembra, cosechará”.

Una pequeña reflexión.

Piensa bien antes de actuar, del trato que le das a las personas y en cómo hablas a los demás, porque todo vuelve a nosotros aunque pensemos que no. Tanto lo bueno como lo malo vuelven como un efecto de boomerang.

No pienses que vas a salir impune de alguna mala acción que hayas cometido, así digas ya me arrepentí, ya pedí perdón; esta ley natural no puede cambiar su curso, si o si terminamos cosechando nuestras malas acciones.

Y por último y más importante no te canses de hacer el
bien porque a su tiempo cosecharás si no desmayas. Todo lo que das, es lo que
vendrá.

Viviste alguna experiencia en donde dijiste estoy pagando lo mal que actúe o estoy recibiendo la recompensas por mis buenas acciones?

Si te animas cuéntame en un comentario y comparte con otros el post.

 

5 Comentarios

  • Ana

    Creo firmemente en el Karma. Lo que no creo es que debo perseguirme por cada acto que hago por la posibilidad de que vuelva. Eras una niña, pero por sobre todo te arrepentiste de lo que hiciste, que en la mayoría de los casos, es lo que marca la diferencia.

  • Mónica Bustamante

    Hola Adri, Creo fuertemente en la ley de siembra y cosecha. Tarde o temprano terminaré pagando o recibiendo la recompensa de lo que he hecho. Y así como el árbol que fue semilla en algún momento y que ahora da fruto en abundancia, así mismo será el fruto que recoja, en abundancia. Así que debemos hacer las cosas siempre bien. Y más aún con el otro. Me encanto el post. Lo comparto!!

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